Como seres vivientes y en mayor parte, dirigidos por una élite colectiva que hemos de obedecer para ir ganando conocimiento, experiencias, amistades, dinero, particularidades y bienes los cuales al ir olvidando luego de abandonar, desaparecerían de una manera tan efímera que ni siquiera nos daríamos cuenta de en qué momento las fuimos a adoptar, partes cronológicas que estamos destinados a pasar, quizás pueda ser en mi caso, o en el más curioso de ellos, en el tuyo.
La mayor parte de la vida pasaremos retos y grandes hazañas que muchas veces, prefiero no llegar a alardear, el exceso de ego es una enfermedad tan vil y voraz que haría de la persona más humilde y cariñosa en una bestia sociópata, ambiciosa y hambrienta de escalar a la cima sin importar a cuantos cráneos pise y enemigos fabrique, los cuales en cualquier momento podrían conspirar para su eventual e inevitable destrono de ese tope que tanto ansiaba dominar. Pero tampoco hay que andar tomándolos como una 'cosa más', además de sentirse alegre, hemos de tomar esto como una victoria personal, complementos por los cuales nuestra vida tiene un propósito y lo más importante, un sentido por el cual seguir luchando en ésta, y las pérdidas que hayan, ya puedan ser morales, al ser un factor duro y negativo, también hay que ver que en muchas ocasiones estará el botón mental de 'sigue intentándolo' o 'sigue participando', la perseverancia se suele compensar con un logro mucho mayor y habrá un estatus de oponerse a los desafíos cercanos y futuros.